No es tu cuerpo. Es la historia que te estás contando

Tal vez no necesitas cambiar tanto como crees. Tal vez necesitas mirarte distinto.

Karla Villarreal

4/5/20261 min read

Hay una narrativa silenciosa que muchas mujeres repiten sin cuestionarla:

“Cuando baje de peso…”
“Cuando tenga más tiempo…”
“Cuando vuelva a ser quien era…”

Entonces sí.

Entonces sí me voy a gustar.
Entonces sí voy a invertir en mí.
Entonces sí voy a sentirme segura.

Pero ese momento casi nunca llega.

Porque el problema no es el cuerpo.
Es la historia.

La forma en la que te estás mirando.
La exigencia invisible con la que te mides.
La versión pasada a la que sigues intentando volver.

Te exiges encajar en alguien que ya no eres…
y al mismo tiempo te castigas por no lograrlo.

Es agotador.

Y profundamente injusto.

Tu cuerpo no es el problema.
Tu momento de vida no es el problema.
Tus cambios no son el problema.

El problema es que sigues intentando construir tu imagen desde el rechazo, no desde la aceptación.

Y desde ahí, nada se sostiene.

Porque puedes cambiar todo por fuera…
y aún así no sentirte suficiente.

La verdadera transformación empieza cuando dejas de preguntarte
“¿qué debería cambiar?”
y empiezas a preguntarte:

“¿desde dónde me estoy mirando?”